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Benjamín Rausseo, El Conde del Guácharo y su partido PIEDRA supuestamente representan al buscado importado candidato que la "oposición" desea con tanto ahínco, pero que hasta ahora no tenía cara. El Conde sería entonces el anti-Chávez, por así decirlo que volverá a Venezuela a su época dorada.
Benjamín Rausseo, El Conde del Guácharo y su partido PIEDRA supuestamente representan al buscado importado candidato que la "oposición" desea con tanto ahínco, pero que hasta ahora no tenía cara. El Conde sería entonces el anti-Chávez, por así decirlo que volverá a Venezuela a su época dorada.
Yo le recomendaría a esa gente que busca la salida de Chávez a como dé lugar, que no pierdan su tiempo con el Conde del Guácharo, Benjamín Rausseo, o si a ver vamos, con ninguno de los candidatos de la mal llamada oposición. La pregunta básica que usted debe hacerse es ¿qué logramos cambiando a un socialista por otro? Yo diría que nada.
Para ver por qué no se logra nada cambiando a Chávez por el Conde del Guácharo, por Manuel Rosales, Julio Borges, etc. usted necesita deshacerse del lastre emocional que la propaganda anti-chavecista insiste en meterle hasta por los codos. La "oposición" en su forma actual no es más que una amalgama de socialistas de diferentes grados de convicción, cuyo único problema con Chávez es que este último ha querido implantar su particular cepa de socialismo y no la que le gusta a los adecos, copeyanos, primerojusticieros, etc.
Pero el problema de Venezuela no es el hombre que dirige los destinos del país. El problema es que Venezuela ha sido gobernada desde hace al menos cuarenta años por una u otra forma de socialismo. Primero fue el socialista mercantilista de adecos y copeyanos y ahora es el socialismo igualitario e izquierdista de los bolivarianos. ¿Cuál es la diferencia entre unos y otros? La forma, mas no la substancia. Los primeros se contentaron con tener un estado omnipotente que pudiera ser usado para mantener los privilegios de la élite empresarial. Los segundos se contentan con tener un estado omnipotente que pueda ser usado para lograr la igualdad entre los hombres. Algo que es, por supuesto, imposible.
Al final, la realidad económica se impone, por encima de las voluntades bondadosas de los políticos socialistas.
Entonces, ¿de dónde saco yo que Benjamín Rausseo es otro socialista más del combo? De varias entrevistas que he visto del ahora candidato. En su aparición en el programa "Tocando Fondo" de Globovisión, Rausseo evadió como buen torero la pregunta acerca de su tendencia ideológica. Al preguntársele si era de izquierda, derecha o centro, Rausseo respondió que eso está rallado (...) yo soy de centro de lomito, porque eso es lo que tienen que comer los venezolanos, carne buena, buena papa. El Conde no tiene ideología, lo cual quiere decir que de llegar a ser presidente sus decisiones carecerían de una guía teórica. Un socialista sabe que su objetivo es abolir la propiedad privada de los medios de producción. Un liberal sabe que su objetivo es el mayor grado de libertad económica y política. Un anarcocapitalista sabe que su objetivo es abolir el estado. Pero ¿cuál es el objetivo de una persona sin ideología? Si no está claro en que cada paso debe tender hacia más libertad, cada decisión se toma en la oscuridad, sin guía definitiva, sólo dependiendo de cuanta presión reciba de cada lado y de la conveniencia del momento. Semejante posición es una receta para el desastre.
Además de eso, cuando le preguntaron cuál es su alternativa a las llamadas "misiones sociales" que ha implementado el gobierno, el Conde respondió que no hay alternativa a las misiones, porque los derechos conquistados por el pueblo, (...) [en] eso no hay discusión (...) lo que tiene que hacerse es mejorarlas (...) y que lleguen a todos por igual. Las misiones, la institucionalización de la idea del pueblo mendigo y el estado paternal, que da a todos por igual, son una aberración moral y una idea económica peor. Aberración moral porque hace legal la idea de que la necesidad crea derechos, es decir, que porque una persona sea pobre o no se haya educado formalmente, eso justifica que dicha persona exija que se le atiendan sus necesidades con dinero que le ha sido arrebatado a quienes producen riqueza. Y desde el punto de vista económico es simplemente contraproducente porque penaliza la conducta productora y creadora y premia la conducta improductiva y parasitaria. En consecuencia, habrá menos productores y creadores y más improductivos y parásitos. El problema que se quiere resolver, eliminar la pobreza, se ve entonces acentuado. {mos_ri}
Las misiones deben ser eliminadas. Pero ningún candidato va a prometer eso, ¿no cree usted?
Finalmente, el Conde del Guácharo citó a John Maynard Keynes como inspirador de su modelo económico. Sobre Keynes bastará decir que él mismo admitía, en el prefacio a la edición alemana de su "obra maestra", Teoría General (1936), que el modelo económico que proponía se adapta mucho más fácilmente a las condiciones de un estado totalitario. Y ciertamente el modelos keynesiano, que fue adoptado desde la caída de Pérez Jiménez y que básicamente dice que el estado debe gastar lo que los individuos no están dispuestos a gastar voluntariamente, para así "crear más empleo" es una de las causas por las cuales vamos directo a la conclusión lógica de las políticas intervencionistas que precedieron a la revolución bolivariana: la implantación del estado totalitario.
¿Cree usted que necesitamos más de lo mismo?
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