|
En Venezuela hasta los sacerdotes son socialistas. Y no me refiero a los párrocos de barrio o de pueblo. Me refiero a la alta jerarquía de la iglesia católica en Venezuela, representada en la Conferencia Episcopal de Venezuela.
¿Pero si la jerarquía eclesiástica es uno de los brazos ideológicos de la ultra-derecha y el neoliberalismo salvaje? Bueno, eso es lo que un izquierdista le querría hacer ver a usted.
En el comunicado publicado ayer al finalizar la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal se encuentran cosas como esta:
Ha de promoverse de modo eficaz la reorientación del gasto armamentista, disminuyendo el mismo y aumentando la inversión en programas de prevención y seguridad de las personas, de manera muy especial, de los niños y jóvenes de los estratos más pobres y abandonados. En este mismo sentido, sería muy deseable que la Asamblea Nacional estableciera definitivamente la Ley de Seguridad Social universal e integral como instrumento de justicia social. "La justicia es el objeto y, por tanto, la medida intrínseca de toda política" (Benedicto XVI, Carta Encíclica Dios es Amor, N° 28b).
Es decir, la iglesia no está en desacuerdo con que el gobierno despilfarre el dinero que debería ser de usted, sino en cómo se despilfarra. La iglesia prefiriría que se despilfarre en la mal llamada "Seguridad Social". Quizás se pregunte usted, ¿pero por qué deben estar los católicos opuestos a toda forma de gasto público? Muy sencillo, los impuestos son una forma de robo institucionalizado, que el estado perpetra en contra de los ciudadanos. Si no me equivoco uno de los 10 Mandamientos prohibe el robo. Por ahí va la cosa.
Desde luego, los curas no son tan socialistas como quisieran los comunistas y allí es donde reside el conflicto entre la jerarquía eclesiástica y el gobierno actual, quienes tienen 7 años echándose tierra mutuamente. Por ejemplo, la iglesia defiende el derecho a la educación religiosa, algo que se interpone en los planes de totalitarismo educativo que tiene la revolución; o está en contra de la centralización excesiva que representa la próxima a aprobarse ley de policía nacional.
También están los curas infectados por el virus de la democracia:
El CNE tiene el deber histórico de extremar todos los esfuerzos para que el inmediato proceso electoral sea constitucional, legal, política y éticamente irreprochable, garantizando de esta manera que todos los venezolanos puedan ejercer su derecho al voto sin miedo a represalias y con la seguridad de que la decisión de la mayoría será respetada. Por otra parte, la dirigencia política debe, con un mensaje y una actuación coherentes, ganarse la confianza de la colectividad, en orden a contrarrestar la tendencia al abstencionismo, mediante ofertas alternativas que encarnen y afiancen la viabilidad de la democracia.
Yo no sé qué tienen de sagradas las decisiones de las mayorías, para que tengan que ser respetadas. Además, ya sabemos que Democracia es socialismo. Parafraseando a Domingo Alberto Rangel: los curas se asustan y se echan para atrás cuando el socialismo que han predicado y anunciado por décadas finalmente se hace realidad. Rangel se refería a Luis Ugalde, partidario de la esclavización de los estudiantes universitarios, pero la caracterización es igualmente aplicable a la alta jerarquía de la iglesia católica en Venezuela.
Nótese que la crítica va contra la Conferencia Episcopal y sus tendencias socialistoides y no contra la religión cristiana en general. Ese es otro tema.
El documento, "Exhortación Colectiva del Episcopado Venezolano en ocasión de su LXXXVI Asamblea Plenaria Ordinaria" puede ser consultado en la págin de la Conferencia Episcopal.
|